Sara Pérez y Emilio Aguayo brillan en Fuente Álamo

Sara Pérez y Emilio Aguayo brillan en Fuente Álamo

El tiempo desapacible de los últimos días dejó paso a un sol radiante este sábado en Fuente Álamo, donde brilló la barcelonesa Sara Pérez, quien subió a lo más alto del pódium en el triatlón de los triatletas por segundo año consecutivo. Otro viejo conocido de esta prueba, Emilio Aguayo, se hacía con el primer puesto de la categoría élite masculina de la prueba, clasificatorio para el Campeonato de España que se celebrará en La Coruña, dentro del calendario de competiciones nacionales de la Federación Española de Triatlón.

Pérez, que partía como una de las claras favoritas, salía ya sola del agua en la Playa de Rihuete de Mazarrón con una cierta distancia sobre la segunda, Raquel Pérez, pero que no le garantizaba llevarse la prueba. Aun así, el resto de mujeres no fueron capaces de alcanzarla en el segmento de ciclismo y llegó también primera a la T2, donde arrancaba la carrera a pie entre los aplausos y vítores del público fuentealamero. “Lo mío es la natación, sabía cuál era la estrategia a seguir”, reconocía, emocionada, poco después de completar la prueba. Tras ella, llevaban a meta la venezolana Edymar Brea y Noelia Juan.

faf

Entre los chicos, el murciano completó la sección de natación en primer lugar en menos de diez minutos, seguido de Aguayo, quien le superó en los primeros kilómetros de ciclismo. A partir de ese momento, el valenciano del CT Moncada lideró la carrera y marcó el ritmo. Javier Romo llegó a acercarse pasado ya el Alto de la Cuesta y ambos entraron en Fuente Álamo muy cerca, pero no llegó a superar al bicampeón, que asegura que decidió “disfrutar de la carrera a pie”. Y es que, Aguayo lleva ya seis años compitiendo en el Triatlón de los triatletas, en los que ha subido al podio en tres ocasiones contando con la de este 2018, por lo que os fuentealameros lo conocen bien. “En cada calle escuchaba cómo me animaban y gritaban mi nombre, y aunque hacía calor, el del público ha sido más fuerte”, aseguraba.

Tras él llegaban Javier Romo y Roberto Sánchez Mantecón quien, tras perder un valioso tiempo con un contratiempor con su bicicleta al inicio de la segunda sección de la prueba, consiguió remontar hasta conseguir colarse entre los tres primeros. Entre los locales, Adrián Fuentes e Isabel Ángel terminaban los primeros.

El Triatlón Nacional Villa de Fuente Álamo – Gran Premio Melones El Abuelo cuenta con ediciones en las que los fenómenos atmosféricos han ganado el protagonismo: desde días en los que la lluvía casi inundaba la zona de boxes hasta vallas volcadas al paso de los triatletas por el fuerte viento, con los voluntarios sujetándolas para evitar que molestaran a los participantes. Este año, en cambio, tras varios días en los que las tormentas han visitado el sureste de España, hoy ha brillado el sol sin provocar que las temperaturas se dispararan. Una leve brisa ayudaba en el sector de ciclismo a hacer más llevadera la prueba y, así, los triatletas cruzaron la línea de meta con una sonrisa y la misma opinión: “Trifuentealamo es una prueba dura pero diferente y con encanto”.

Una prueba especial

El popularmente conocido como Triatlón de los triatletas es una cita especial en el calendario para los amantes de esta disciplina. Y es que, el peculiar recorrido, con un puerto de montaña en el segmento de ciclismo y las calles a rebosar de público animando le imprimen un carácter especial a esta prueba.

Los 300 voluntarios que dirige el equipo de coordinadores liderado por Ginés Bermúdez ofrecen una verdadera experiencia al triatleta con el fin de que se sienta protagonista durante toda su estancia en Fuente Álamo: desde el viernes, alojamiento gratuito en el pabellón municipal para quien lo solicite y, ya el sábado, desayuno, comida y cena, además de servicios fisioterapéuticos, un completo avituallamiento con variedad de frutas entre las que destacan las raciones de melón del patrocinador oficial, acceso a la piscina municipal y una gala de entrega de premios y fiesta de convivencia que ha sido cariñosamente bautizada como la T3 y que nadie quiere perderse.

 

Scroll To Top