
Los mejores cascos de MTB son seguros, ligeros, ventilados, polivalentes… Y el mejor de todos ellos es aquel que además se adapta perfectamente a ti porque se mimetiza con tu cabeza, te hace sentir cómodo, te gusta a nivel de diseño, no te dificulta la visión… Si encima tiene un precio contenido, pues miel sobre hojuelas, como se suele decir.
Cuando vas off road con tu MTB, no hay ninguna ley o norma que te exija que utilices el casco y tampoco aparece regulado su uso en esta situación en el código de circulación, pero me da igual, creo no hay ninguna razón válida que justifique la negativa a usar el casco sobre la bicicleta. Afortunadamente, esto no pasa en competición, pues todas las federaciones (Triatlón, Ciclismo, etc.) te exigen su uso si quieres competir.
Mi opinión es totalmente contundente e intransigente: considero que el casco es un accesorio imprescindible para quien monta en bicicleta y que su elección es una decisión crítica, o más bien vital, porque de él puede depender tu vida en caso de caída o accidente. Si mi posición te parece exagerada es que aún no has sufrido, en tus propias carnes o en las de alguien cercano o conocido, una buena caída de las que te dejan hecho un cromo.
Así que, asumiendo que ni te planteas ir en bicicleta con la cabeza descubierta, voy a intentar darte a continuación un conjunto de pautas y consejos para tratar de ayudarte a elegir el mejor entre los mejores cascos de MTB.
Aspectos generales sobre cascos de MTB
La mayoría de los cascos de MTB que verás por ahí son prácticamente análogos a los de carretera, si acaso con alguna variación como la incorporación de una visera, pero también son relativamente habituales los que tienen una extensión trasera para ofrecer una mayor protección a la zona occipital (la parte de la nuca) y los integrales que, con su mentonera, desmontable o fija, llaman mucho la atención de los que no estamos acostumbrados a ese tipo de cascos. En nuestro caso, por el alcance de este artículo, nos vamos a centrar exclusivamente en los primeros.
Como bien sabes, la función primordial de un casco es la de proteger la cabeza de quien lo lleva y, en el caso de los de MTB, esto cobra aún más importancia ya que, en esta disciplina deportiva, los golpes en la cabeza no te vienen solo cuando acabas por los suelos (algo que no es tan raro en montaña como en carretera), sino que también pueden darse, por ejemplo, por una rama. De hecho, no pensaría solo en los golpes porque, aunque sea simplemente mediante el roce, una rama te puede hacer un buen desaguisado si llevas la cabeza al descubierto.
Para que el casco pueda hacer adecuadamente su función ha de ir bien colocado y ajustado, si no, vale de poco e incluso puede ser peligroso. Por ejemplo, si lo llevas flojo y te caes, el casco podría a deslizarse hacia uno de los lados y, además de dejar expuesta tu cabeza, ir generando cada vez más tensión en tu garganta y llegar, si no a estrangularte, a dejarte una «preciosa» marca por quemadura o rozadura.
No olvides revisarlo periódicamente porque, como todo, el casco se va deteriorando con el tiempo y llegará un momento en el que tendrás que cambiarlo por uno nuevo, ya sea porque las almohadillas están gastadas, porque las cintas se han estropeado o, Dios no lo quiera, porque te has dado un castañazo y se ha roto o deformado. Esta última razón debería ser más que suficiente para que te pusieras a buscar uno nuevo inmediatamente.

Aspectos clave que debes tener en cuenta para elegir el mejor entre los mejores cascos de MTB
A continuación te indico, de manera muy resumida, los principales aspectos que creo que deberías tener en cuenta para valorar los cascos MTB y tratar de elegir el mejor para ti:
- Certificado de seguridad: Como no lo puedes comprobar de manera fehaciente por ti mismo, tendrás que confiar en la originalidad de las etiquetas y pegatinas que lleve. Como te puedes imaginar, esto es un motivo más que suficiente para que la compra del casco la hagas en un sitio de confianza.
- Mecanismos de seguridad específicos: El más conocido es quizá el MIPS (multidirectional impact protection system) y, si bien es cierto que puede suponer un plus de seguridad, yo lo consideraría, a él y al resto de sistemas de seguridad únicamente como un extra a valorar, pero no como algo determinante. Lo importante es que la marca se lo haya currado para que el casco sea seguro y no tanto que le haya puesto nombre comercial a tecnología y soluciones utilizadas.
- Talla: Se mide con el perímetro de la cabeza y, si dudas entre dos, mejor la grande, porque luego lo puedes terminar de ajustar jugando con los sistemas que incorpore.
- Ajuste: Ha de quedarte bien ajustado y es muy importante que te permita realizar ajustes fácilmente, tanto en marcha como en parado, porque no siempre llevas el mismo tipo de pelo, a veces te pones pañuelos o gorras…
- Dimensiones exteriores y peso: No por ser más grande protege más y, de hecho, si es pequeñito, posiblemente sea más ligero y evite golpes contra ramas porque necesitarás menos espacio para pasar entre los árboles.
- Ventilación: Es básico que no te cueza el melón y, como la aerodinámica no es tan crítica como en los cascos de triatlón, mejor si es fresquito. Conviene que tenga una rejilla interior para que no se te cuelen bichos por los agujeros.
- Almohadillas interiores: Que sean suaves, con algún tratamiento bacteriostático, suficientes como para que no te roce el casco. Es un plus que se puedan cambiar y que vengan unas de repuesto.
- Visera: Personalmente, no me gustan con visera, pero reconozco que es algo muy útil, más que para el sol, para el agua y objetos que puedan caer. Conviene que sea fácil sustituirla y, si es ajustable, mejor.
- Complementos: Suma puntos que traiga un juego de almohadillas de recambio, bolsa para transportarlo, adaptadores para ponerle luz delantera o trasera, soporte para cámara de vídeo…
- Compatibilidad con las gafas: Las gafas son imprescindibles en la bici y no siempre se llevan bien con el casco. Es necesario que te sientas cómodo con él y las gafas puestas, que no te molesten las cintas en las patillas, que te sea fácil engancharlas en algunos de sus agujeros… Te parecerán chorradas, pero no hay nada más molesto que tener que andar pensando en dónde dejas las gafas cuando te las quitas.
Si eres un poco meticuloso y metódico a la hora de analizar y valorar estos aspectos, seguro que das con el mejor de los mejores cascos de MTB y ya solo te quedará ponértelo, ajustártelo bien ¡y disfrutarlo a tope!



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