
Los quemadores de grasa son un tipo de suplementos que se pusieron de moda hace varias décadas y que no llegan a convencer ni a la ciencia ni a la propia experiencia de los usuarios que los toman. Son ayudas ergogénicas que podrían servir en casos muy puntuales pero que no recomendaría nunca para población general. En el artículo de hoy toca derribar un mito que aunque parece ya superado siempre viene bien volver a repasar la información en torno a este.
Los quemadores de grasa no funcionan en la realidad como los estudios dicen
Para empezar el término quemar grasa es erróneo, lo correcto sería decir oxidadores de grasa, pues en nuestro cuerpo no se producen reacciones de combustión, aunque entiendo que la metáfora es útil desde el punto de vista marketiniano.
Por otro lado, las moléculas que realmente tienen el poder de llegar a la célula grasa y hacer que su contenido disminuya son escasas y con efectos secundarios a veces bastante peligrosos para la salud.
Pongamos el ejemplo de un fármaco efectivo en este sentido, el clembuterol, este es un medicamento administrado con receta en algunos países, ilegal en el deporte y ampliamente usado en veterinaria. Es usado en culturismo y deportes de resistencia ya que tiene potencial para incidir en rutas metabólicas oxidativas pero no sin efectos indeseados que van desde nerviosismo y palpitaciones hasta daños cardiacos (estudio).
Otros suplementos o extractos botánicos con capacidad de oxidación grasa están en proceso de estudio y sus efectos son menos evidentes.
Recuerda que si es legal a nivel deportivo hay tres opciones; una que su efecto sea mínimo o ninguno, dos que su efecto sea por vía de otros factores y tres que su efecto sea puro placebo, lo cual si funciona es bastante respetable.
A continuación vamos a hablar de los productos que se venden como quemadores de grasas.
Los quemadores de grasas más comunes
La mayoría de quemadores de grasa dentro de la legalidad son compuestos a base de extractos botánicos naturales o moléculas sintéticas con efecto estimulante del sistema nervioso central, entre los cuales el más famoso es la cafeína.
Esto quiere decir que no actuan tanto a nivel celular o de tejido adiposo sino en nuestro nivel de activación haciendo que estemos en modo alerta durante todo el día y con ello quemando más calorías y al final esto podría hacer que quememos grasa pero de forma indirecta.

Hay que reconocer que hay algunos suplementos que si tienen capacidad de oxidar grasa a nivel celular por diferentes vías metabólicas, como son la Forskolina o la P-Sinefrina, pero su investigación es escasa y su efecto poco significativo.
Seguramente tú no necesites un quemador de grasa sino mejorar tu dieta
A modo de conclusión, no recomiendo a población general gastar el dinero en estos productos pues la mayoría de personas que buscan estas píldoras mágicas lo que realmente necesitan es poner más atención a su dieta. Si quieres más información de calidad sobre esto, puedes visitar el apartado de nutrición del blog




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