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La pinza de nariz para natación, injustamente ninguneada

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Si algunos artículos de deporte no son muy populares, no siempre es por falta de mérito. Nos solemos dejar guiar por el rendimiento, comodidad o estética de los accesorios, pero a veces también por algún prejuicio o por vanidad. Por ejemplo, seguramente, la pinza de natación no está en la lista de deseos de muchos nadadores. Si preguntas por qué, escucharás argumentos, diciendo que no son necesarias, que solo sirven para la natación sincronizada, o que te dan un aspecto ridículo. 

En casos como este, en vez de exponer argumentos como su bajo precio, utilidad y ciclo de vida, el hecho de ver que varios atletas olímpicos – como Missy Franklin y Tyler Clary – la utilizan es mucho más efectivo para eliminar la barrera psicológica. Sin embargo, aquí también te daremos esos argumentos que explican por qué te puede interesar una pinza de natación.

La pinza nariz natación para las molestias debido al cloro o la sal

Al nadar, muy a menudo sin darnos cuenta, nos entra más agua en la nariz de lo que pensamos, y no solamente para nadadores que hacen la voltereta al final de cada piscina. Sobre todo si pasas mucho tiempo en el agua, la exposición de los senos nasales al cloro (y también, aunque menos, a la sal) puede provocar irritaciones, o incluso sinusitis. Estar estornudando sin parar durante varias horas, nada más salir de la piscina, no es el método de recuperación más deseable después de una buena sesión de entrenamiento.

Para evitar esas incomodidades, la pinza de nariz para natación puede ser un buen aliado. No queremos engañarte: nadar y respirar con la nariz tapada requiere un tiempo de adaptación, pero seguro que, al cabo de unas pocas sesiones de piscina, y a condición de elegir el modelo adecuado para ti, estarás igual de cómodo nadando con o sin  pinza, y todo esto  mientras aprovechas las ventajas que te proporciona. 

pinza nariz natación modelos

Entonces, ¿cómo encontrar el modelo adaptado?

La pinza de nariz no tiene nada de complicado, sólo hay que evaluar un par de aspectos para asegurarte de hacer una buena adquisición:

  • Ajuste: cada cara tiene una nariz diferente. No todas las formas de pinza se adaptan perfectamente a tu anatomía, pero colocarla bien en una sesión de prueba te dirá si el modelo es el indicado para ti. Lo importante es que no notes ningún punto de presión particular.
  • Fuerza: la primera y única función de la pinza es tapar tu nariz. Para evitar la entrada de agua, necesita tener la fuerza de pinzamiento suficiente para cumplir con esa función, sin apretar demasiado.
  • Superficie de contacto: precisamente, cuanto mayor la superficie sobre la que se distribuye la fuerza, menor será la presión, necesaria para tapar tus fosas nasales.
  • Material: una pinza de natación, fabricada a partir de un material blando, te permitirá estar más cómodo, sobre todo en sesiones de piscina prolongadas.
  • Antideslizante: Además de blando, el material tiene que tener algún elemento que impide su movimiento mientras nadas. Sobre todo el impulso que coges contra el borde de la piscina puede descolocar la pinza.
  • Tamaño y peso: son dos aspectos secundarios, visto que influyen poco en la comodidad y, salvo si estás compitiendo a un nivel muy alto, en el rendimiento.
  • Correa de sujeción: un elemento controvertido. Puede generar molestias mientras nadas, pero también puede evitar que pierdas tu pinza, sobre todo en aguas abiertas, sin manera de recuperarla. Una cuestión de preferencias personales.

¿Listo para pinzar tu nariz?

Si, alguna vez, notaste alguna irritación o molestia después de una sesión de natación, seguro que la pinza de natación puede ser de gran utilidad para ti. Cuestión de aparcar los prejuicios estéticos o prácticos y hacer una prueba. Su precio no debería representar ningún impedimento.

Ingeniero Industrial y amante de pedalear, correr y nadar.

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